Elena Ketra es la ganadora de la cuarta edición de exibart prize
Tras una reñida competición en la que las 4 primeras posiciones quedaron separadas por poquísimos puntos, la matemática ha dado su veredicto oficial.
A continuación, como de costumbre, la clasificación con los 10 primeros clasificados y sus perfiles.
1. Elena Ketra
2. Valentina Gelain
3. Xinhan Yú
4. Plurale
5. Mattia Sugamiele
6. Fabrice Bernasconi Borzì
7. Erika Godino
8. Bekim Hasaj
9. Stefan Milosavljevic
10. Stefano Cescon

Elena Ketra
Elena Ketra es una artista visual diplomada en la Academia de Bellas Artes de Venecia que vive y trabaja entre Treviso y Roma, cuya investigación aborda temas sociales, sobre todo el empoderamiento femenino, la inclusión social y la conciencia del sentido de sí. Sus obras, desde «Girlpower», un puño americano balancín para niñas feroces, la serie «Serialmirrors», espejos fetiche que reflejan historias de mujeres asesinas, hasta «Utereyes», el útero con ojos que no sufre sino que elige, están unidas por esa clara inclinación a la rebelión contra los roles asignados y los estereotipos de género. Recientemente ha presentado en Roma, en estreno internacional, la performance digital Sologamy, que aborda el fenómeno social de la sologamia, a través de la cual por primera vez todəs pueden casarse consigo mismæs en línea. Ha expuesto en numerosas muestras individuales y colectivas, entre ellas en el Museo Madre de Nápoles, en el MAM de Mantua, en el Silesian Museum de Katowice (PL) y en la Stichting Artes de Ámsterdam. En 2022 gana exibart prize en la sección dedicada a la igualdad de género y a la inclusión social, ha sido finalista del Premio Combat y de exibart prize y en 2024 está en la shortlist de los finalistas del premio internacional Arte Laguna con su obra-manifiesto «Utereyes». Sus obras forman parte de colecciones públicas y privadas, entre ellas la de la Fondazione Solares delle arti. Cabeceras periodísticas y revistas nacionales han hablado de su investigación, entre ellas Corriere della Sera, La Repubblica, Rai, Radio Deejay, Vanity Fair, Donna Moderna, Grazia, Io Donna. Este año la artista ha sido invitada por el Centro Europeo di Psicologia Investigazione e Criminologia (Cepic) en calidad de docente en el Curso de formación de excelencia, «CONsenso», financiado por el Ministerio de Justicia – Departamento para los Asuntos de Justicia, para abordar el tema «L’arte come terapia«. En junio está prevista su exposición individual en la Mucciaccia Gallery Project de Roma.

Valentina Gelain
Valentina Gelain nació en Feltre en 1992 y actualmente vive y trabaja en Ostrobotnia, Finlandia.
Mediante la experiencia subjetiva y la introspección, Gelain indaga cuestiones relativas al existencialismo humano, bebiendo directamente de la esfera mental y emotiva, simbólica y onírica.
Gracias a una apertura plural de percepciones se exploran distintos temas de investigación, como los conflictos interiores, los paisajes mentales y la redención, a través de una sinergia entre forma y contenido, entre imagen e intención.
Su análisis se funda en la práctica del (intra)enfrentamiento, de la apertura y del diálogo, e intenta derribar barreras, alcanzar y tocar al otro mediante reflexiones íntimas y experiencias genuinas, dando espacio a partes invisibles de nuestro ser que a menudo siguen siendo rechazadas con indiferencia e incomprensión; y recuerda recursos libres del pensamiento y el conocimiento del otro partiendo de nosotros mismos.
Tendiendo un hilo entre conciencia e inconciencia, entre visión y figuración, el equilibrio oscila entre la indagación introspectiva y la búsqueda de un equilibrio empático. Aceptar el malestar para un verdadero cambio, en un recorrido voluntario y activo que conducirá a distintas catarsis del ser y, en consecuencia, a cómo podemos (co)existir en la realidad.
Artista interdisciplinar, Gelain explora sujetos y figuraciones a través de distintos lenguajes y medios de comunicación, que pueden ayudar a restituir del mejor modo su visión de la obra.

Xinhan Yú
Xinhan Yú (Nankín, China, 1996)
Se licenció en Pintura y Artes Visuales en el Curso de Especialización Bienal en Artes Visuales de la Academia de Bellas Artes de Bolonia en 2022. Actualmente reside en Bolonia.
En las intervenciones de Yú hay siempre un gusto por el espectáculo, el humor y lo grotesco, y sus provocaciones resuenan con la juventud china; esconde ironía y metáforas en su trama imaginaria, coqueteando con los problemas de la sociedad china de la nueva era de un modo crudo pero lúdico. El deseo de venganza, la necesidad de actuar y el deseo de eludir un sistema que oprime e inhibe son las motivaciones que estimulan las obras de XinHan Yú, un artista de origen chino que utiliza distintos medios como instrumento de crítica social; un medio para exhumar una memoria, personal y colectiva, de una realidad que necesita ser sacada a la luz. Su práctica actual gira en torno a las estructuras de poder y a las instituciones de la violencia.

plurale
plurale es una forma colectiva de presencia en el mundo que se manifiesta como conjunto abierto. De junio de 2020 a marzo de 2022 se expuso con el nombre de Collettivo Plurale; después ya no sintió la necesidad de presentarse como autor, con un nombre y un apellido, porque plurale, antes de ser un colectivo artístico, es una reacción, una forma de pensamiento y, por tanto, un modo de actuar. plurale es fruto de la necesidad de sentirse parte del mismo ser-ambiente; por eso mira allí donde hay una división e intenta suturarla.
plurale es un concepto.
Nace en 2020 y se presenta como colectivo artístico osmótico, cuyos activadores de base son Leonardo Avesani (Verona, 1997) y Chiara Ventura (Verona, 1997). Explorando, a través de la práctica artística, una forma empática de existencia, plurale trabaja sobre las fisuras que encuentra en lo cotidiano, con especial atención al lenguaje, a las formas de violencia y a cómo la generación a la que pertenecen sus miembros (Generación Z) se sitúa en el mundo.
En 2022 publica Gesto empatico, una declaración poética que afirma su estar en el mundo, donde se sostiene la acción empática como el único medio hoy practicable para devolver a los seres y a las cosas iguales derechos y dignidad. plurale ha activado una práctica transfeminista en el intento de desmoronar una visión heteronormativa del cuerpo y descolonizar el deseo, observando la sexualidad y el placer como espacios políticos.

Mattia Sugamiele
Mi investigación se concentra en la instalación y en el uso de distintos medios: pintura, escultura, nuevas tecnologías y vídeo. El punto de partida es la teoría del filósofo Floridi, que se concentra en la condición humana actual, dividida entre el mundo digital y el real, que, en una metáfora poética, se visualiza como el hábitat de los manglares, que viven en equilibrio entre aguas dulces y saladas.
En lo digital las formas y los objetos tienden a desmaterializarse, a fundirse para volverse impalpables; mis obras viven la paradoja de una restitución física, blanda e híbrida, no puramente virtual. La heterogeneidad de mis instalaciones y obras se convierte en un espacio de interrogación sobre la relación entre humanidad y tecnología, diálogo de creación y adversidad, en continua transformación.
Me interesa la transformación de la imagen, que muta hasta desaparecer, a menudo privada del sistema de signos que era capaz de evocar, creando un vacío en el que la tecnología encuentra su espacio.
Mi investigación se interroga sobre la interacción entre el ser humano, junto con sus memorias, acciones, deseos, esperanzas, y la evolución de la esfera tecnológica que plasma nuestro contemporáneo.

Fabrice Bernasconi Borzì
Fabrice Bernasconi Borzì es un artista italo-suizo, nacido en Ginebra en 1989, donde completó sus estudios licenciándose en Construction en la HEAD en 2016. Desde 2018 vive y trabaja en Catania, donde obtuvo el diploma académico de segundo nivel en Artes Visuales en la Academia de Bellas Artes.
Este traslado es para el artista una especie de viaje de regreso, inverso al que han emprendido tantos otros coetáneos suyos: en el paso del norte al sur de Europa intenta recuperar una alteridad cultural, propia de los lugares de origen, funcional para su trabajo de artista. Este dualismo nacional y existencial, esta doble ciudadanía, con la contradicción que conlleva, se sitúa en la base del equilibrado conflicto de fuerzas que su obra pretende expresar.
Los elementos formales que utiliza son, la mayoría de las veces, simples, mínimos o despojados de potencia, casi para subvertir lo «habitual» mediante un lenguaje paradójico y en ocasiones provocador, de matriz dadaísta, que no desdeña la cita ni la recuperación. La intención es clara, porque desarrolla una serie de preguntas sobre el sentido mismo del «hacer», sobre sus presupuestos conceptuales implícitos y sobre cómo se interpreta todo esto dentro del sistema actual del arte. A partir de estos presupuestos emprende una reflexión sobre los seres humanos y sobre su alienación de la existencia, en una dicotomía que recoge políticamente la tradición del conflicto entre fuerzas productivas y sociales, frente a los poderes hegemónicos y capitalistas.
La suya parece ser una especie de filosofía de la idiotez, cuya estructura lingüística —a menudo formas precarias y ensamblajes improvisados— es el resultado de una oximorónica «disciplina de lo provisional» que por momentos recuerda cierta intención intelectual de détournement situacionista visto desde la perspectiva procesual de un conductismo riguroso y metódico. Una contradicción en los términos que lo lleva a trabajar, con obstinada disciplina, conceptos complejos como la pérdida, la precariedad y la resiliencia, ocultos bajo el estratagema expresivo de una ironía mal disimulada. En estas condiciones, nihilismo e historia, derrotismo y teleología son un todo, y dan lugar a una forma de resistencia activa y catalizadora. Es la conjunción de filosofía y revuelta, de credo, de subversión y pertenencia. Política y poesía en el gesto crudo de mantener el equilibrio a pesar de la evidencia de los hechos.
Fabrice Bernasconi Borzì se considera «una esponja y un ladrón de ideas, pero que trabaja duro para ser, de verdad, lo que es».

Erika Godino
Erika Godino nace en 1993 en Lamezia Terme. Actualmente vive y trabaja en Milán. Obtuvo el diploma de licenciatura de segundo nivel de la escuela de Pintura en la Academia de Bellas Artes de Reggio Calabria en 2018 con la máxima puntuación. Actualmente está cursando una segunda licenciatura en Gráfica de Arte en la Academia de Bellas Artes de Brera. En 2022 realizó unas prácticas en el estudio de Luca Pancrazzi.
El vacío, el caos, el inconsciente y la quietud interior son los temas presentes en la investigación artística de Erika Godino. El lienzo, el soporte, representan para la artista una especie de película cinematográfica en la que transcribe las emociones y los estados de ánimo que vive en determinados periodos de su vida. Fragmentos de su viaje onírico, que explora todos los días a través de la naturaleza, lo que la rodea, los encuentros, los seres humanos, las vicisitudes. El vacío entendido no como soledad y abandono, sino como el vacío que cada individuo debería buscar en su interior. El color y el signo se propagan en el interior del gran soporte intentando crear un fuerte impacto visual en quien lo observa. El interlocutor debe sentirse invadido e inmerso. Confundirse y fundirse con la obra. Reencontrar el propio Yo y perderse. Erika G. intenta distorsionar la realidad a través de su inconsciente: pinta «su» realidad. Un diálogo íntimo, que ya no permanece privado, sino que deja que entren en su mundo todos los demás. A contemplar y desorientar al ser humano.
Ella flota en su espacio visionario.

Bekim Hasaj
Aunque ahora mi enfoque de investigación es interdisciplinar, abierto y dispuesto a experimentar fuera de mi campo de estudios primario, sigo fuertemente ligado al estudio del color, del signo y de la pintura.
Mi investigación artística, al poner en cuestión la representación del contenido y dejar de lado lo figurativo, se concentra en los elementos fundamentales y constitutivos de una obra pictórica: colores, formas, gestos, espacio y soporte. El proceso del «hacer» ocupa una parte fundamental en el procedimiento y la creación del trabajo. Cómo se trata y se usa la materia, cómo se cambia y se imprime en un espacio que se vuelve casi escultórico, guiado por la improvisación y la intuición. Un enfoque que encuentra similitud con el «Process Art», pero que no se define como tal.
En una visión más amplia, aspiro a la comprensión de la génesis de la creación artística para poder aplicarla y experimentarla en distintas categorías, disciplinas, medios o lenguajes. Por este motivo me he encontrado experimentando con el videoarte, la instalación, la escultura, la performance y así sucesivamente. Me interesan las multidimensiones que estos medios pueden alcanzar, intentando hacerlo siempre desde mi punto de partida: la pintura. En mi investigación emergen a menudo reflexiones en términos de coexistencia, visible y no, conocida y desconocida, que veo como una parábola de mi proceso de creación artística.
Mi trayectoria artística estuvo marcada por el dibujo y la pintura ya a una edad temprana, para luego proseguir con la formación académica «clásica» durante el liceo artístico y en los primeros años de la universidad, hasta que me abrí a los multilenguajes del arte contemporáneo, encontrados y experimentados en una edad más madura. De hecho, con mirada retrospectiva, se nota una expresión figurativa ligada a las técnicas pictóricas, donde la figura humana y el autorretrato son temas recurrentes en mi producción. Temáticas ligadas a un profundo sentimiento existencial interconectado con el ser humano, que todavía hoy está presente en mí y en mi investigación. En los últimos años de la Academia de Bellas Artes de Brera se produjo la ruptura con lo «figurativo» y con la representación entendida como tal, abriéndome hacia una mayor conciencia sobre el color y la forma. Dinámicas que se advierten tanto en la composición como en el uso de los materiales, y que se exteriorizan en formas más plásticas que inician un nuevo diálogo con el espacio en el que se realizan o se instalan. La superación del lienzo bidimensional «clásico» (para pintar) marcó para mí un punto de no retorno, abriéndome dimensiones que van más allá de la propia disciplina de estudio y subrayando una vez más un rechazo total de la representación ilustrativa en relación con el soporte y con su forma y planitud presupuestas. Lo mismo ocurre con el contenido, que se pone en cuestión y se reconceive a través del proceso del «hacer», y no de la mera representación figurativa en el interior de la obra de arte.
En este momento busco un diálogo más estrecho entre el objeto de arte y el ambiente circundante, entre color, espacio y concepto, en busca de un nuevo equilibrio artístico.´

Stefan Milosavljevic
Mi trabajo se basa principalmente en la relación entre las necesidades del ser humano y la naturaleza. Me interesa la mutación forzada de elementos naturales en relación con los deseos humanos y cómo estos cambios permanentes están conectados con la política, la riqueza, los géneros, los roles sociales y la identidad, donde los estratos de la historia están determinados por tendencias estéticas. Me fascinan los elementos cotidianos abandonados del diseño, la decoración y diversas utilidades que en su momento fueron construidos a partir de un gran deseo y luego dejados a merced de su destino.
Uno de los temas principales que abordo es la muerte y el tiempo infinito que de ella se deriva.

Stefano Cescon
La investigación artística me ha llevado a reflexionar sobre el papel de la naturaleza y del tiempo: desde la materia símbolo de esta práctica (una mezcla de ceras purísimas) hasta la elección de los pigmentos naturales, tierras o minerales.
Este aspecto hace que todo el trabajo sea receptivo y absorba los «sismos» que proceden de condiciones externas durante la ejecución, como el lugar y el ambiente en el que opero.
Esta acción metapictórica se transforma entonces en una reinterpretación personal de estas sugerencias y adopta los rasgos típicos de un rito cotidiano, una deposición de pensamientos que se superponen en un tiempo suspendido.
Lo que me interesa expresar es un delicado equilibrio entre lo poético y lo material; este se hace portavoz de una historia sedimentada a lo largo del tiempo: como las páginas de un gran libro que contienen en su interior tanto la orogénesis de un relieve montañoso como una memoria pictórica constitutiva de nuestra identidad.
El resultado es un cuadro hecho de matices de color, un elemento que ya en su definición es difícil de comunicar. Como en la música, cuando intentamos definirlo chocamos con los límites de nuestro lenguaje, porque el color en la naturaleza es una transición y es fundamentalmente asimilable al tiempo, al no actuar en el aquí y ahora.
Este «fluir» de mi práctica, como un ritmo sugerido por las mareas del material, hace que cada obra sea secuencial respecto a la otra: de este modo se evidencia una narración orgánica (tanto metafóricamente como en los hechos) en la que cada trabajo representa idealmente una célula de un sistema más vasto y potencialmente infinito.
Las reglas de diferencia y repetición propias de la naturaleza son comunes y están en la base de mi investigación: es interesante observar cómo un proceso basado en estas normas simples produce un «organismo» complejo dado por la variedad de matices causada por la réplica de un esquema.
Cada experiencia lleva consigo los frutos de la anterior, siguiendo así una escala infinita.